Desde el 11 de agosto de 2026, llamar a un consumidor en Francia sin su consentimiento previo está prohibido y Bloctel desaparece. La Ley n.º 2025-594 y el Decreto n.º 2026-662 imponen cuatro menciones obligatorias en la recogida, un consentimiento válido doce meses sin renovación tácita, una prueba conservada tres años, y admiten expresamente la retirada verbal durante la llamada. El cambio real es la carga de la prueba: recae sobre quien llama, y se encuentra en sus propias grabaciones. El texto francés alcanza además las llamadas emitidas desde el extranjero hacia números franceses.






